Por: H. Alexander Rojas
No, así no...
Era
alrededor de las 10:00 p.m. cuando mi sobrino me llamó alarmado dándome la fatal
noticia que un mal engendro había disparado a quema ropas sobre el cuerpo del ex
pelotero de las grandes ligas David Ortiz
mientras la ex estrella compartía con algunos amigos en un centro de diversión en
la zona oriental de la ciudad de Santo Domingo. No lo podía creer cuestionando
de plano el humor negro de algunos en las redes sociales. Pero tal fue mi
desconsuelo cuando el programa de televisión el cual veía acomodado desde el conford de mi cama interrumpía su programación haciendo verídicos los hechos que sucedía en tiempo real.
Dios..!!!
Que es esto, exclamé impotente, viendo en directo la paliza que una turba
propinaba a unos de los autores de aquel atroz suceso..
No
podía dormir y cambiaba de canal buscando otras informaciones que me diera
detalles del estado de salud del Big Papi apodo con el cual también se conoce al ex grandes ligas.
Ahora
bien, quien tendría el alma tan podrida para planificar semejante hecho, bueno también
hay que entender que Satán anda suelto y
con este todos sus demonios, mientras tanto ahora estamos en la palestra internacional
como un país de salvajes donde ni sus más grandes figuras se escapan a la oscuridad
espiritual de algunos, quienes por cuatro pesos borran de la faz aquellos que con
esfuerzos y sacrificios han forjado un legado poniendo en alto el nombre de su
nacionalidad y los colores de la bandera nacional que a todos nos enorgullece.
Qué
pena por algunos inti patriotas malos dominicanos, pues al parecer por celebro
tienen alas de cucarachas, a estos les digo que la pobreza no está en la falta
de cosas materiales ni cosas vanas que se supone les crean bienestar si no en la
falta de educación y valores tales como el respeto, el agradecimiento el amor a
sus prójimos y la fidelidad para quienes nos representan ya sea en el deporte
las artes, la música o las letras.
David
Ortiz lo único que ha hecho es dar un poco que lo que Dios le ha permitido, en república
dominicana le ha devuelto la salud y la alegría a cientos de niños sin pedir
facturas por ellos, haciendo lo posible para salvar la vida de inocentes desposeídos
muchas veces de todo.
Por eso anda solo sin escolta, por su humidad,
por su apego a sus raíces, sin creerse que por su fama y fortuna ahora es de sangre azul.
Qué pena que algunos atente contra un pueblo que ahora siente malograda su paz por un ente del mal que quiso malograr la vida
de uno de su hijos admirados de esta media isla, esperemos que se haga
justicia, esa que todo esperamos ver a corto plazo, pues así quizás se envié un
mensaje a aquellos que solo importante ven cuatro pesos que otros perversos les
pactan.
Dios
bendiga al Big Papi, y que este hecho no afecte su modestia ante su pueblo que
le ama..
Dios
te bendiga David… y recuerda que no todos somos malos..

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